La contradicción entre cómo tratamos y cómo cuidamos a nuestras mascotas

 

Cada vez es más común escuchar “Chevy come lo mismo que nosotros”, o “Cuqui duerme conmigo porpue es la hija que no tuve”, la lista de afirmaciones amorosas a nuestras mascotas es extensa, casi interminable me atrevería a decir.

 

¡Cuánto amor desparramado por el mundo hacia esos seres vivos de cuatro patas tiernos, cariñosos y fieles! Y es lógico, ellos son compañeros cálidos, con los que siempre se puede contar y que nos brindan todo sin pedir nada a cambio. O sea, nada parecido a la realidad de las personas que están casadas, tienen hijos, amigos o cualquier vínculo medianamente profundo con otro ser humano,

 

¡Ojo! Mi intención no es desalentar o criticar a las personas que tienen mascotas. Primero porque sería muy hipócrita de mi parte al tener una en mi casa y segundo porque creo firmemente que los animales son tan especiales que hasta pueden llegar a sentir el dolor o la tristeza humana.

 

 

El doctor Luis Tello es un experto veterinario emergenciólogo que estuvo en Costa Rica la semana pasada impartiendo el curso “A B C trauma” en la Escuela de Medicina y Cirugía Veterinaria San Francisco de Asís.

 

Trello y su colega mexicano Jesús Paredes brindaron cátedra en todo lo referente a emergencias veterinarias con el objetivo de preparar mejor a nuestros profesionales y algunos estudiantes en ésta área tan importante.

 

Conversando con el doctor Tello llegué a la conclusión de que los mismos dueños de animales, a veces, son los responsables de ciertas patologías y sufrimientos que estos padecen.

 

Las emergencias son situaciones inesperadas, impredescibles que tienen connotaciones emocionales, psicológicas, económicas y ante las cuales la mayoría de personas reacciona mal. Sin embargo, se pueden tomar ciertas medidas para evitarlas o al menos disminuirlas.

 

Lo más importante es que la gente entienda que las mascotas no son personas que andan en cuatro patas. Muchos accidentes se dan porque hay una tendencia hacia la humanización del perro o del gato”, puntualizó Tello.

 

Alejar alimentos tóxicos y peligrosos, medicinas y elementos cortopunzantes es otro consejo del especialista, es decir “tener los mismos recaudos que con un niño”.

 

Continuando con la política deshumanizadora, el doctor Tello insiste en que las personas deben entender que los perrros y los gatos tienen sus reglas de vida y que su naturaleza es diferente. “La agresividad es parte de sus códigos de comunicación y muchas veces los dueños omiten esto y dan por sentado que sus perros jamás morderían a otro, por ejemplo. La gente comente el error de esperar conductas inapropiadas”, agregó.

 

Según el doctor otro desacierto muy común es tratar de objetivizar cuán mal esta la mascota. “Los perros y los gatos no son personas y no pueden comunicarnos lo que sienten, muchas enfermedades se pasan por alto porque los dueños asumen que conocen bien a su mascota”.

 

Si usted siente, percibe o cree que su perro o gato está padeciendo algo, no intente nada en su casa, corra a emergencias porque mejor es prevenir que lamentar”, finalizó el doctor.

 

Hay una canción que cantaba Queen allá por los 90s que decía “demasiado amor te matará”, frase que le hace honores a la relación simbiótica entre los seres humanos y los animales.

 

La tendencia de que las mascotas ocupen lugares que deberían ocupar otras personas es un hecho, especialmente en países del llamado primer mundo. Cada vez estamos más aislados y tenemos menos tiempo, trabajamos más y disfrutamos menos. El amor incondicional que nos brindan las mascotas no está en discusión. Pero definitivamente hay una contradicción entre cómo los tratamos y cómo los cuidamos. Contradicción que solo los perjudica a ellos.

 

 

Enfrentando los retos de la emergenciología. Sin duda no hay momento más estresante e importante para los dueños de la mascota que cuando llegan al hospital y entregan el perrro o el gato al doctor.

 

Según el doctor Jesús Paredes, las dolencias más frecuentes en emergencias tienen que ver con pacientes atropellados, traumatismos torácicos, daños en la columna vertebral e intoxicación.

 

Para la atención inicial cuando la vida del paciente está en riesgo hay procedimientos establecidos, estandarizados. “El profesional tiene que asegurarse que el paciente respire, que pueda ingresar oxígeno, luego que se lleve a cabo el intercambio de gases, después que el corazón pueda bombear adecuadamente, o sea que permita que la sangre circule correctamente por el cuerpo a través de las arterias y las venas hacia los tejidos y por último que las células puedan utilizar ese oxígeno”, comentó el doctor mexicano explicando el abordaje ABC.

 

Es de suma importancia que los profesionales que trabajan en el área de emergencia cuenten con protocolos de atención y entrenamiento. “Nosotros representamos a la Sociedad Latinoamericana de Emergencias y Cuidados Intensivos y eso es lo que hacemos, capacitamos a veterinarios para que estén mejor preparados”, comentó.

 

La Escuela de Medicina y Cirugía Veterinaria San Francisco de Asís identifica y reconoce los retos que presenta la profesión en la actualidad. Fomenta el entrenamiento por medio de la capacitación y continúa en proceso de compra de equipos de última tecnología para complementar esa preparación. Es por esta razón que el curso, que se llevó a cabo del 6 al 8 de junio en las instalaciones de la escuela, contó con el patrocinio de SIRE-Vet, especialistas en equipo médico. Un veterinario entrenado y un equipo de gran calidad y tecnología darán como resultado un mejor servicio de emergencia.

 

Mariana Luzuriaga Cavani

 

Prensa y Comunicación ESFA